No es país para viejos, no es una buena película

Abril 13th, 2008

Bardemator

Vaya por delante que soy un espectador de los que no se arruga cuando ve sangre en pantalla. En la ficción me parece perfecto que haya violencia cuando está justificada. Pero no entiendo por qué abunda tanto el color rojo en No es país para viejos (No country for old men, 2007). Javier Bardem se sale en su papel de Terminator pasado de rosca, pero su personaje es de lo más soso. Ni evoluciona ni deja evolucionar, porque se carga todo lo que se mueve sin ton ni son. Por eso el mérito del Óscar que ganó como Mejor actor secundario es doble.

Tras contarnos grandes historias como Fargo (1996) o El gran Lebowski (The big Lebowski, 1998) parece que todo lo que hacen los hermanos Cohen tenga que ser una obra maestra. Quizá por eso recibió el premio a Mejor película en la última gala de los Óscar, por inercia. Se trata de una historia que empieza con gran intensidad, se va desdibujando hasta perderse en una violencia sin sentido y se acaba de manera brusca. No aporta nada más allá de la impresión que produce ver cuerpos que salen despedidos por el impacto de las balas, cadáveres en descomposición y huesos rotos que atraviesan la carne.

En la película Lewellyn Moss, encarnado por un también excelente Josh Brolin, es un tipo de clase baja que se mueve por las áridas tierras de Texas como un lobo. Un día de cacería tropieza con el resultado dantesco de una reyerta a balazos entre traficantes de marihuana mexicana. Sigue un rastro de sangre que le conduce hasta un maletín con dos millones de dólares y a la perdición. Antón Chigurh (Javier Bardem) le seguirá la pista para recuperar este dinero manchado de sangre.

El inicio es buenísimo. El afortunado Lewellyn Moss se muestra humano y simpatizamos con él en contraste con la bestia que encarna Bardem. Pero a medida que la película avanza los dos personajes se igualan al mostrarse como bestias imposibles de comprender. Se pierde el verismo con el que los Cohen han estado construyendo la película al presentarnos dos supervillanos armados con artefactos imposibles.

Cuando Woody Harrelson entra en acción, encarnando a un cazarecompensas llamado Carson Wells, la película ya desvaría. El personaje que le ha tocado al pobre Woody se sentiría más cómodo si la película se titulara Brokeback Country. Solo falta Tommy Lee Jones, en el papel del viejo policía Ed Tom Bell, danzando por ahí sin sentido para completar la estafa. El viejo policía que no entiende la violencia que le rodea parece estar en la historia para justificar el título, y se convierte en una metáfora del espectador pasivo que desde su butaca no entiende qué intenta transmitir la película.

No todo es malo en No es país para viejos. Algunos momentos de gran tensión permiten que Bardem se luzca, justificando como mínimo uno de los cuatro Óscars que ganó la película. Quizá al estar basada en el libro homónimo de Cormac McCarthy muchos matices de los personajes principales se perdieron en la adaptación fílmica. Pero un servidor esperaba mucho más de una película que ha dado tanto de que hablar. Si tenéis curiosidad podéis leeros el guión y tal vez podréis imaginar una película mejor que la que ganó el máximo galardón del cine internacional.

Publicado en Adaptación, Drama, Thriller | Trackback | del.icio.us | Inicio de la página

2 Comentarios de “No es país para viejos, no es una buena película”

  1. manganga Says:

    Me alegra ver que estamos de acuerdo en esta película y con Javier Barden

  2. kaisersozé Says:

    Interesante comentario. La verdad es que tengo ganas de ver la pelicula, pero sin haberla visto antes me da la impresion de que puedo estar de acuerdo contigo. Al no poder opinar sobre esta última pelicula, sí me gustaría brevemente entrar a valorar la trayectoria de los Cohen. Ya en tu artículo consideras que ultimamente está adoptando unos tintes un tanto irregulares y nombras peliculas anteriores que sirvieron para encumbrarles (completamente de acuerdo con Fargo, tengo mis dudas con el Lebowski). Suscribo contigo esta opinión, indudablemente las mejores obras de los Cohen que significaron un buen soplo de cierto aire fresco en Hollywood en la decada de los 90 (habria que dejar aparte la extraordinaria opera prima Sangre Facil que es claramente anterior) volviendo a crear unas atmosferas e intrigas maravillosas en las que para mí son sus mejores peliculas: Fargo, Barton Fink y por encima de todas Muerte entre las Flores que sin riesgo a equivocarme es en sí un monumento cinematográfico (aprovecho para solicitar un post de opinion sobre ella). A partir de ahí, aun reconociendo que hay algunas que no he visto, creo que nunca han vuelto a alcanzar ese nivel, dejando aparte quizas la del Hombre que nunca estuvo ahi. Por todo ello, sí estoy contigo en que quizas este premio de mejor pelicula es más producto de la propia trayectoria que de esta ultima pelicula, que pese a todo, espero poder comentar en breve.

Deja tu comentario